El crepusculo de EVA
TU PINCEL EN TU ESPACIO Y EN EL TIEMPO A Emilio Vieites Vives, existes, piensas, bajo la misma ley de los poetas, en la noche más fría de la vida o la noche templada a las sombra del verde luminoso de tus óleos. Estás, eres tú: piensas, meditas; la inmensidad te apasiona, lo gigantesco, lo inaccesible al mundo ya marches hacia el horizonte o retrocedas. El pincel, la sombra de los prados, la cadena que ata al prisionero. Tú, grande en el tiempo, en el espacio, tú, gigante en los pasos que transitas con las alas repletas de designios. Tú, Emilio, artista, con mirada de arroyo que no deja de fluir -que redime la sed del caminante- cuando cae la noche de la vida y el cansancio del mundo se instala en la mirada de los hombres. MARÍA TERESA CERVANTES Con admiración, amistad y cariño María Teresa TEXTOS CLAVES: "Después de Goya -con su palabrota a la cortesanía y a su tiempo-, sólo nos queda la auté...